1. Para empezar, quita los tiradores y limpia la superficie de la madera con agua caliente, jabón y un estropajo de nailon. También es conveniente que rellenes cualquier grieta o agujero con masilla especial para madera, como Bruguer Masilla para Madera, antes de lijar suavemente la superficie para dejarla lisa. Pasa un paño húmedo y deja que seque.

  2. Ahora toca la capa de imprimación. Aplica una única capa de imprimación especial para madera como Preparación para Madera Sellatine y una primera mano y deja secar (comprueba las instrucciones si no estás seguro del tiempo de secado).

  3. ¡Pasemos a la pintura! Recomendamos pinturas al agua ya que secan rápido y consiguen un acabado muy bonito. Puedes utilizar nuestro Esmalte Acrylic de Bruguer e incluso crear el efecto Chalk Paint. Es mejor que trabajes en una zona bien ventilada pero sin corrientes de aire para que la pintura no se seque demasiado rápido.

  4. Aplica la primera capa de pintura con una brocha de fibra sintética de buena calidad y deja el tiempo suficiente para que se seque antes de aplicar la segunda capa. Para que el proceso de pintado vaya como la seda, primero humedece un poco la madera con una esponja.

  5. En caso de que estés pintando una mesa o una superficie horizontal, te sugerimos que apliques una capa o dos de un barniz transparente para dar mayor protección una vez que la pintura se haya secado totalmente. Los barnices satinados o mate son especialmente buenos a la hora de tapar arañazos. Deja que los muebles se sequen durante al menos 12 horas antes de volver a colocar los tiradores y ponerlos en su sitio.

  6. Realza la belleza de tu mobiliario recién pintado con accesorios personales, como un juego de objetos de cristal o fotografías.