Elige los colores para el día y la noche

A la hora de elegir una combinación de colores para tu cocina, es importante escoger tonos que queden bien tanto para la vida familiar como para cenar con invitados. Los colores suaves y terrosos como el lila pálido, el verde mar y el azul huevo de pato no son solo intemporales, sino que también se adaptan según la ocasión.

Estos delicados colores tienen matices siempre actuales que hacen que tus invitados se sientan como en casa al instante y proporcionan un fabuloso telón de fondo natural en el que sale a relucir tu estilo y el de tu familia.

En esta imagen, las paredes se han pintado con pintura mate lavable en verde Nilo, que aporta frescura a la habitación.

Mantén a raya el desorden con elegantes soluciones de almacenamiento

Contar con suficiente almacenamiento es fundamental en cocinas familiares muy concurridas, sobre todo para que los pequeños de la casa no tengan acceso a ciertas cosas. En esta imagen los armarios blancos aportan luminosidad y sensación de espacio, mientras que los módulos en marrón oscuro afianzan el estilo.

Transmite calidez con color y texturas

En este espacio abierto el mobiliario de madera en tono miel hace la habitación muy acogedora. La ventaja de una mesa de pino es que si se raya o tiene marcas, se puede lijar y volver a barnizar.

Los bancos de pino también encajan perfectamente en la vida familiar porque pueden dar cabida a un invitado de última hora. ¡Son ideales para cenas improvisadas!

Colores de la imagen