No hay nada que despierte más la imaginación que la comida, en especial cuando sirve de inspiración para deliciosas combinaciones de colores perfectas para tu comedor. Los estudios muestran que los colores que vemos habitualmente en nuestros platos abren el apetito y ayudan a la digestión. Elige tonos como el rojo pimiento, verde lima y amarillo limón.

Si los tonos vivos e intensos no son lo tuyo, rebusca en el estante de las especias e inspírate en tonalidades canela dorada, romero verde azulado y nuez moscada. Los tonos cálidos y melosos no solo evocan sentimientos hogareños, sino que también crean un ambiente acogedor propicio para reuniones familiares, en compañía de una buena comida, claro está.

Colores de la imagen