El uso del naranja surte un efecto inmediato en cualquier habitación. Este color, cálido, acogedor y alegre, hace pensar en días soleados, fruta recién cogida, hermosos pueblecitos de la Toscana y las hojas doradas que caen en otoño. Puedes pintar las paredes de naranja, y verás cómo la habitación se vuelve al instante más acogedora. Esto se debe a que es un color que avanza, cualidad que lo hace ideal para iluminar habitaciones orientadas al norte que carezcan de luz natural.

Combina los tonos naranja brillante como el calabaza, mandarina y zanahoria con una paleta de colores neutros fríos para crear un estilo atrevido pero a la vez elegante. Los tonos pálidos y delicados como el albaricoque, el coral y el melocotón quedan mejor en zonas grandes con abundante luz natural, como salones de amplias dimensiones o un cuarto infantil. Al fin y al cabo, ¿qué es el naranja sino un rayo de sol durante todo el año?

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