Según la tradición popular, el botón de oro es una flor que puede adivinar si nos gusta o no la mantequilla con tan solo reflejar un tono amarillo en nuestra piel. Puede que no existan suficientes pruebas científicas que respalden esta idea, pero sí es cierto que el botón de oro es un ejemplo increíble de la capacidad de la naturaleza para diseñar colores. Los pétalos del botón de oro brillan como un espejo y reflejan la luz, mientras que su deslumbrante tono amarillo está pensado para ofrecer el máximo contraste en los campos de hierba verde y así atraer a las abejas.

Utiliza alegres toques de amarillo botón de oro para llamar la atención en habitaciones que necesiten una inyección de energía. Una pared pintada de un amarillo atrevido es una forma magnífica de crear un punto de atención en un espacio claro y neutro. Si tus paredes son blancas y quieres añadir unas pinceladas de brillo, prueba a pintar la carpintería y los rodapiés de un amarillo crema pálido para así conseguir además dar sensación de espacio.

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