El estrecho vínculo que existe entre los verdes pálidos y la naturaleza conlleva que a menudo este color se perciba como un tono relajante que ayuda a aliviar el estrés y ahuyentar los sentimientos negativos. Pero eso no es todo: al parecer, el verde también ayuda a mejorar la concentración. De ahí que los teatros y los estudios de televisión dispongan de una “sala verde” donde los artistas pueden relajarse antes de actuar. De hecho, si te fijas, el verde es el color preferido a la hora de pintar lugares donde es necesaria claridad mental, como salas de conferencia y aulas.

Prueba a utilizar el verde en zonas de tu hogar donde sea necesario tener una mente clara y concentrada, como el despacho. Quién sabe: es posible que las paredes de tu despacho pintadas de un verde pálido sean testigo de tu próxima genialidad.

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