Para dar vida a tus aventuras decorativas, empieza por comprender cómo funciona el color; lo único que necesitas es un círculo cromático.

Familiarízate con tu círculo cromático. El círculo cromático tradicional es un modo útil de organizar los principales colores y puede ayudarte a llevar a cabo propuestas decorativas para cualquier espacio o proyecto.

Existen tres categorías de colores principales:

Los colores primarios son el rojo, el amarillo y el azul. Constituyen los tres ingredientes base con los que se elaboran el resto de los colores.

Los colores secundarios son el naranja, el violeta y el verde. Cada uno de estos colores se consigue combinando dos de los colores primarios. Es decir: el rojo y el amarillo crean el naranja, el azul y el rojo dan como resultado el violeta y del azul y el amarillo se obtiene el verde.

Los colores terciarios se elaboran mezclando un color primario con uno secundario, o combinando dos colores secundarios. Algunos ejemplos incluyen el chartreuse (amarillo y verde) y magenta (violeta y rojo).

Crea tu propia combinación de colores. Cuando hayas organizado un círculo cromático con estos colores básicos, hay tres tipos principales de esquemas decorativos que puedes crear mediante tres combinaciones infalibles:

Los esquemas monocromáticos o matizadores utilizan diferentes tonalidades del mismo color. Este tipo de diseño funciona muy bien en habitaciones en las que quieras crear un ambiente tranquilo y relajado. Prueba a pintar el techo de un azul muy pálido, las paredes de un azul intermedio y la carpintería de un azul marino intenso.

Los esquemas armoniosos o análogos incluyen colores adyacentes en el círculo cromático. Si se juntan quedan fantásticos en el diseño de una habitación. Combina azules con morados o naranjas con rojos.

Los esquemas de colores complementarios o que contrastan se basan en tonos totalmente opuestos en el círculo cromático. Siempre quedan bien juntos aunque contrasten. Este tipo de diseño ofrece una interesante interacción de colores y, en función de la intensidad de los colores que elijas, obtendrás un resultado que va desde travieso a dinámico. Por ejemplo, el azul queda espectacular con el naranja, y el amarillo va de maravilla con el morado.

Una vez que hayas comprendido el círculo cromático y domines estas normas básicas, puedes experimentar con una amplia gama de combinaciones de colores y poner en práctica diseños impresionantes con confianza.

Colores de la imagen