Si alguna vez has visto la brillante corteza de la castaña de Indias, entenderás por qué el color granate debe su nombre a la palabra francesa para castaña, “marron”. Los tonos granate, de un rojo intenso con matices marrones y morados, son tonalidades que evocan el lujo y la calidez, a la vez que conservan su realismo y naturalidad.

Los granates son colores vivos y funcionan de maravilla cuando se utilizan para resaltar. Agradables y acogedores, los granates consiguen causar impacto aun en pequeñas dosis y transmiten calidez a cualquier espacio. Son ideales para destacar paredes, sobre todo cuando se combinan con neutros fríos como el blanco (todos los tonos), grises rosados pálidos y marrones naturales suaves. Añade un toque primaveral mezclando el granate con pinceladas de un color floral, como el lavanda o el rosa.

Colores de la imagen