Si tu comedor alberga tanto reuniones familiares como fiestas más sofisticadas, te interesará que la combinación de colores que elijas quede bien en todo tipo de celebraciones. Una paleta de tonos neutros acentuados con un color vivo es un modo fácil de dar sensación de confort y elegancia en igual medida. Puedes echar mano de combinaciones clásicas como carbón y blanco luminoso, gris pizarra y amarillo pálido o crema con un marrón chocolate intenso.

Dale un toque glamuroso a un espacio informal destacando una pared o panel con colores intensos como el borgoña, el dorado bruñido o el verde salvia. Si lo que quieres es darle al comedor un aire más relajado, prueba a pintar el techo o la carpintería de un blanco luminoso o, para una mejora inmediata, pinta la mesa o las estanterías de un tono vivo como el verde azulado o el rosa fucsia.

Colores de la imagen