¿Alguna vez te has preguntado por qué te sientes más a gusto cuando tienes el rojo a tu alrededor? La teoría básica del color nos dice que el rojo es un color cálido que tiende a avanzar, lo que significa que da la impresión de que las paredes están más cerca. Además, al igual que otros colores de pigmentación intensa, el rojo absorbe la luz. Esto provoca el efecto óptico de que el espacio es más pequeño y acogedor de lo que realmente es, y suele influir en la impresión que tiene la gente sobre la temperatura de una habitación. De hecho, los participantes en ciertos experimentos calcularon que la temperatura de una habitación pintada de rojo era seis grados mayor que la de otra pintada de azul.

Por tanto, si quieres pagar menos de electricidad, prueba a pintar las habitaciones orientadas al norte y otros espacios frescos de tu casa de un rojo cálido. Puede que así tu familia ponga menos la calefacción.

Colores de la imagen