En las culturas occidentales, los niños pequeños suelen vestirse de azul y las niñas de rosa. Es una tradición.

¿O no es así?

En realidad, durante siglos los niños y las niñas llevaban ropa blanca hasta los seis años de edad. En el siglo XIX se empezó a utilizar el azul y el rosa para los niños pequeños, pero no como te imaginas.

Durante décadas, los niños iban de rosa, considerado un color más “fuerte”, mientras que las niñas se engalanaban de un azul “refinado”. No fue hasta los años 40 que los dos colores se asignaron según el sexo tal y como los conocemos hoy día, gracias a los comerciantes de Estados Unidos que promovieron esta nueva tendencia.

Por eso, si estás pintando la habitación de los niños, replantéate las normas en cuanto al color...

Colores de la imagen