Definir las zonas de una cocina comedor puede ser complicado: ¿dónde termina el comedor y dónde empieza la cocina? La clave reside en elegir una paleta de colores bien pensada que unifique ambas zonas. Los neutros fríos como el gris suave y los blancos mate quedan bien tanto en cocinas como en comedores.

Por eso, elige uno o dos tonos que destaquen para definir los elementos principales del comedor. Pintar las sillas con una tonalidad atrevida de rojo o destacar una pared con un azul medianoche es una manera sencilla de marcar el comedor como un lugar de reunión y conexión. Realza este look con accesorios en tonos similares. Los tonos neutros harán que cualquier cocinero se sienta relajado al instante, mientras que los colores más atrevidos convertirán la hora de comer en un momento muy agradable.

Colores de la imagen