En un mundo dominado por la ambigüedad, siempre consuela poder confiar en las matemáticas y la ciencia. Las lenguas cambian, pero los números no; nos unen sin importar dónde te encuentres.

Esta tendencia de color nos anima a ver nuestros hogares de forma analítica; fijar objetivos e identificar metas tangibles para poder llevar la mejor vida posible. Los tonos que componen esta tendencia son sofisticados y elegantes: un cuidada mezcla de neutros masculinos, tales como masilla, yeso y ladrillo, y toques rotundos como el esmeralda oscuro, un luminoso verde azulado, escarlata y ocre.

Si la idea de crear un hogar reflexivo te atrae, prueba a incorporar algunos de los tonos de esta tendencia a tu decoración actual. Estos colores neutros maduros y moderados combinan bien con materiales naturales como la madera oscura, el mármol, el roble y el hormigón. Si quieres añadir un toque gráfico, utiliza una plantilla para pintar un número con significado en un tono vívido, como verde azulado o escarlata, en la pared que quieras resaltar.

Colores de la imagen